Así funcionan los derechos de emisión
martes, 27 de febrero de 2007
A colación de la noticia anterior acerca de la bajada de la tasa de derechos de emisión para España, trataré de explicar como funciona el mercado de derechos de emisión.
El protocolo de Kyoto establece unos límites al total de emisiones de las grandes economías mundiales, es decir, hay una cantidad determinada que se puede emitir por país. Cada uno de los países industrializados tendrá objetivos obligatorios de emisión que deben cumplir.
Se contempla la posibilidad de que algunos países cumplirán mejor de lo previsto, con lo que se situarán incluso por debajo de esos límites, mientras que otros los superarán al no ser capaces.
El protocolo permite que aquellos países que han cumplido y están por debajo de lo previsto, negocien con aquellos que no podrán cumplir con estos objetivos y puedan venderles los derechos de emisión de CO2 que no han utilizado en una estrategia de libre mercado.
De esta manera, un país que no haya podido mejorar su tecnología para cumplir con sus objetivos, podría comprar a otro país los derechos de emisión, y de este modo obtener una moratoria para no cumplir, al coste que determine el mercado. La propia evolución del mercado le obligará a seguir con esta tendencia o cambiar a la estrategia de inversión en tecnología para reducir las emisiones.
El país que hubiera cumplido, al tener un excedente en derechos y poder venderlos a terceras partes, vería recompensado económicamente su esfuerzo.
Globalmente, el objetivo de este mercado, es mantener la tasa de emisiones a nivel mundial flexibilizando el sistema y autoajustando las "multas" a precios de mercado para los no cumplidores.
El protocolo de Kyoto establece unos límites al total de emisiones de las grandes economías mundiales, es decir, hay una cantidad determinada que se puede emitir por país. Cada uno de los países industrializados tendrá objetivos obligatorios de emisión que deben cumplir.
Se contempla la posibilidad de que algunos países cumplirán mejor de lo previsto, con lo que se situarán incluso por debajo de esos límites, mientras que otros los superarán al no ser capaces.
El protocolo permite que aquellos países que han cumplido y están por debajo de lo previsto, negocien con aquellos que no podrán cumplir con estos objetivos y puedan venderles los derechos de emisión de CO2 que no han utilizado en una estrategia de libre mercado.
De esta manera, un país que no haya podido mejorar su tecnología para cumplir con sus objetivos, podría comprar a otro país los derechos de emisión, y de este modo obtener una moratoria para no cumplir, al coste que determine el mercado. La propia evolución del mercado le obligará a seguir con esta tendencia o cambiar a la estrategia de inversión en tecnología para reducir las emisiones.
El país que hubiera cumplido, al tener un excedente en derechos y poder venderlos a terceras partes, vería recompensado económicamente su esfuerzo.
Globalmente, el objetivo de este mercado, es mantener la tasa de emisiones a nivel mundial flexibilizando el sistema y autoajustando las "multas" a precios de mercado para los no cumplidores.
Mayor recorte de emisiones de CO2
La Unión Europea ha impuesto a España un recorte de las emisiones de CO2 autorizadas para el periodo 2008-2012, situando el total máximo en 152 millones de toneladas.
Esto supone 0,42 millones de toneladas menos de lo previsto por el gobierno en su plan nacional para el cambio climático.
Sin embargo, el recorte real de emisiones será aún inferior, al haberse limitado a un máximo del 20% de los derechos de emisión, las reducciones que las empresas podrán obtener a cambio de financiar proyectos limpios para los países pobres.

Mediante este sistema de financiación de proyectos, las empresas podían ampliar su cuota de emisiones por encima del máximo asignado.
Hasta ahora, España no estaba cumpliendo con los objetivos marcados al estar emitiendo niveles de CO2 por encima de los máximos asignados, siendo el valor de la desviación de 8,5 millones de toneladas emitidas de más.
Esto supone 0,42 millones de toneladas menos de lo previsto por el gobierno en su plan nacional para el cambio climático.
Sin embargo, el recorte real de emisiones será aún inferior, al haberse limitado a un máximo del 20% de los derechos de emisión, las reducciones que las empresas podrán obtener a cambio de financiar proyectos limpios para los países pobres.

Mediante este sistema de financiación de proyectos, las empresas podían ampliar su cuota de emisiones por encima del máximo asignado.
Hasta ahora, España no estaba cumpliendo con los objetivos marcados al estar emitiendo niveles de CO2 por encima de los máximos asignados, siendo el valor de la desviación de 8,5 millones de toneladas emitidas de más.
Etiquetas: contaminación, emisiones, industria, unión europea
